Cuando hablamos de “gripa” en perros, en realidad nos referimos a una infección respiratoria conocida como traqueobronquitis infecciosa canina, o tos de las perreras. Esta afección es causada por virus y bacterias que afectan la tráquea y los bronquios, siendo los más comunes el virus parainfluenza canino, el adenovirus tipo 2 y la bacteria Bordetella bronchiseptica. El contagio ocurre fácilmente en lugares donde conviven muchos perros, como parques, guarderías o pensiones. Y aunque puede afectar a cualquier raza, los perros braquicéfalos —como el Bulldog Francés, Pug, Boston Terrier o Shih Tzu— son los más vulnerables por sus vías respiratorias estrechas.
Síntomas de gripa en perros braquicéfalos En los perros chatos, los síntomas respiratorios suelen ser más intensos y prolongados. Presta atención si tu perro presenta alguno de estos signos:
- Tos seca o húmeda (a veces suena como si se atragantara).
- Estornudos frecuentes o moqueo nasal.
- Ojos llorosos o con secreción.
- Fiebre superior a 39.5 °C.
- Pérdida de apetito o energía.
- Dificultad para respirar o ronquidos más fuertes de lo habitual.
Importante: una infección leve puede agravarse rápidamente si no se trata, sobre todo en perros con síndrome braquicéfalo.
¿Cuándo acudir al veterinario?
Busca atención veterinaria urgente si observas:
- Dificultad para respirar o jadeo excesivo.
- Lengua o encías azuladas (cianosis).
- Somnolencia, debilidad o falta de respuesta.
Estos signos pueden indicar falta de oxígeno o neumonía, por lo que el tratamiento debe iniciarse de inmediato.
Prevención:
Mantén sus vacunas al día.
Tratamiento de la gripa en perros
El tratamiento dependerá de si la causa es viral o bacteriana, y de la severidad del cuadro. Cuidados especiales para perros braquicéfalos
Los perros braquicéfalos requieren atención especial porque su estructura nasal y faríngea complica la respiración. Una infección leve puede convertirse rápidamente en una emergencia. La “gripa” en perros braquicéfalos no debe tomarse a la ligera.
Detectar los síntomas a tiempo y acudir al veterinario puede marcar la diferencia entre una recuperación rápida y una complicación grave. Cuida su respiración, cuida su vida.





